5.2 Desigualdad y pobreza
Coordinador(a): George Martine (Brasil)
Durante
los últimos años, América Latina ha registrado
un crecimiento del PIB elevado y sostenido en la mayoría
de sus países. Este crecimiento – el más
significativo desde la década de setenta – ha disminuido
el desempleo y reducido la pobreza. Sin embargo, grandes contingentes
de habitantes de la región siguen afectados por la pobreza:
de acuerdo con las últimas estimativas de la CEPAL, las
tasas de pobreza e indigencia disminuyeron nuevamente en el
año 2006, alcanzando 36,5% y 13,4% respectivamente. Estos
valores representan los niveles más bajos registrados
desde 1980. Sin embargo, 194 millones de personas aun se encuentran
en situación de pobreza, de los cuales 71 millones son
indigentes. Estos avances han tornado anacrónica una
de las metas del Milenio – de reducir la extrema pobreza
a la mitad entre 1990 y 2015. Por otro lado, la desigualdad
socioeconómica sigue siendo extremadamente alta, a pesar
de reducciones importantes en algunos países de la región.
El nivel y la estructura del gasto público social han
mejorado bastante pero siguen siendo deficientes para atender
las necesidades sociales de la población vulnerable.
Los cambios demográficos y en la estructura familiar
tuvieron un papel importante en esas transformaciones. Por ejemplo,
los países que más avanzaron en la reducción
de la pobreza fueron los que aumentaron sus tasas de ocupación.
Estos avances tuvieron lugar en un contexto favorable, marcado
por una baja en las tasas de dependencia (“bono demográfico”).
Esta sesión busca entender mejor la relación entre
las transformaciones sociales y sus condicionantes demográficos.
Pretende estimular, de preferencia, estudios de caso nacionales,
en los cuales los investigadores presentarán una visión
integrada de las implicaciones de los cambios en los procesos
demográficos para las transformaciones socioeconómicas
y vice-versa. También pretende estimular la discusión
de la integración de las variables demográficas
en la estructura de políticas públicas, especialmente
las sociales. (Por ejemplo, adaptar el nivel y la estructura
del gasto público social a los constantes cambios en
los perfiles de riesgo y necesidades sociales).